Si tuvieramos que definir en una sola frase como es el País Vasco, nos seria totalmente imposible puesto que hay variados y diferentes territorios, a pesar de encontrarnos en una de las Comunidades Autónomas mas pequeñas del estado. Las tres provincias poseen hechos diferenciales entre ellas, pero siguen manteniendo los nexos de unión cultural mas enraizados, tales como el idioma, la gastronomía, el arte, ó el deporte.
De todos es sabido, que el culto a los deportes relacionados con la fuerza humana y los animales de trabajo, provienen de muy antiguo y en la actualidad todavía pueden verse en las fiestas de los pueblos, así, no es raro encontrarnos casas rurales con Aizkolaritza (cortadores de troncos con hacha) Harrijasotzea (levantadores de piedras), soka-tira (soga tira) el arrastre de piedra por hombres, bueyes, burros o caballos.
La gastronomía es otro de los cimientos sobre los que esta edificada la sociedad vasca en sus tres provincias, los pescados y mariscos en sus costas y las carnes añojas en las zonas de interior, son los máximos baluartes en los eventos de Euskadi, no debemos olvidar que la practica totalidad de las celebraciones que reúnen a varias personas, se hacen frente a una mesa, e incluso las reuniones entre cazuelas se realizan sin necesidad de ninguna celebración, en Txokos y Sociedades gastronomicas solo por el placer semanal de cenar con los amigos. Una visita a Euskadi obliga a degustar tanto pescados como carnes, por ello una cazuelita de bacalao al pil-pil ó un chuleton a la brasa, harán las delicias de aquellos visitantes que quieran conocer las diferencias de paladar entre guisos, asados y fritos con el resto de la península, recomendamos al viajero probar los deliciosos pasteles de arroz.
Comer bien en Vizcaya es fácil en cualquier zona, pero una visita a la comarca del Duranguesado, cerca de Amorebieta y Durango, nos ofrecerá la posibilidad de disfrutar de bellos paisajes de interior, comer fantásticas carnes, maravillosos pescados y a la vez estar a pocos kilómetros del mar, sin olvidar la posibilidad del alojamiento en casas rurales o de agroturismo que ofrecen numerosas actividades al viajero, incluso paseos a caballo en esta zona. La costa es de obligada visita, Ea y Elanchove le darán la razón.
Guipúzcoa, es especial, con sus pueblos a lo largo de la costa, San Sebastián con su Casco Viejo y sus pinchos, las sidrerías de Astigarraga con sus gigantescas cubas. Toda la provincia goza de un espectacular paisaje montañoso que el viajero no olvidara, por ello, debería visitar el pueblo de Deba, un compendio de belleza, mar y montaña, todo en un mismo lugar.
Alava, ofrece el contrapunto más importante de Euskadi aportando los detalles que hacen de esta Comunidad Autónoma una de las más completas del País, no debemos olvidar que la bella ciudad de Vitoria, alberga la Capital política de Euskadi y que el resto de la provincia ofrece aspectos muy interesantes para el viajero, como su demarcación de Rioja Alavesa, mundialmente conocida por sus vinos y unida a la Denominación de Origen de la Comunidad Riojana.
La Montaña alavesa que limita con Navarra y con La Rioja puede ser un punto neurálgico en nuestra visita a Alava, el precioso pueblo de Bernedo nos ofrece un espectáculo visual único, observar en un golpe de vista grandes viñedos y justo al lado impresionantes bosques.
En su próximo viaje visite Euskadi y si quiere, cuéntenoslo.
miércoles, 13 de febrero de 2008
Turismo rural en Euskadi
Etiquetas: Turismo rural
Turismo rural en La Montaña Alavesa.
Visitar la Montaña Alavesa supone introducirse en un marco incomparable de singular belleza, que nos permite disfrutar de un amplio abanico de actividades deportivas y culturales.
Patrimonio Artístico-Cultural
Esta comarca ofrece un importante patrimonio artístico-cultural rico y variado capaz de satisfacer al más exigente de los visitantes. Desde aquí os invitamos a conocer algunas villas medievales como la de Antoñana que conserva una parte de su muralla, la estrechez de sus calles, y los escudos de sus casas con más solera. La iglesia de San Vicente Mártir antiguo templo fortaleza. El conjunto es considerado Monumento Nacional de Euskadi, o la de Peñacerrada que dispone de recinto amurallado del que se conserva su alzado sur con dos torres una a cada lado de la puerta de acceso al recinto urbano, restaurada hace unos años, ermitas como la Ermita de la Peña (Faido) , fechada entre el s. XIII y XIV. Fue construida dentro de una cueva artificial originada en la Alta Edad Media, concretamente en el segundo piso de las grutas de Kruzia. Es la iglesia cristiana más antigua que se mantiene con culto en el País Vasco y conjunto histórico-artístico, declarado Monumento Nacional de Euskadi.
Ermita de San Juan (Marquínez) situada a las afueras del pueblo y junto a la carretera que une Marquínez con Arlucea. Se trata de uno de los más bellos ejemplos del románico alavés y Monumento Nacional de Euskadi. Templo de bellas proporciones, se inscribe cronológicamente en la etapa de transición al gótico, así hemos de destacar la inscripción fundacional que se conserva en la fachada principal. En definitiva, esta ermita constituye uno de los más bellos ejemplares del románico alavés.
Indicar que muy próxima a ella se encuentra un conjunto de cuevas artificiales que bien merecen su visita
Ermita de Okon (Bernedo) Rodeada de un marcado hayedo y una bella panorámica, cuenta con planta rectangular, ábside semiexagonal y cubierta con bóveda nervada. El retablo, característico del siglo XVII, con camarín para alojar la imagen medieval de la Virgen de Okon, tipo Andra Mari del S.XIII ó XIV. Otros retablos laterales neoclásicos completan la dotación. No nos podemos olvidar de la Ermita de Elizmendi (Kontrasta) De construcción románica edificada en gran parte con lápidas romanas. Es de planta rectangular, con la cabecera semicircular. Conserva al exterior del ábside multitud de canes decorados con motivos populares del país. Junto a la ermita quedan restos de sepulturas cristianas medievales. Desde su emplazamiento se puede disfrutar además de una placentera y amplia vista de toda la localidad, así como de los barrancos que discurren a ambos lados de la Villa.
Asimismo recomendamos la visita a las iglesias de la Comarca, aquí os señalamos algunas de ellas: Iglesia Asunción de Ntra. Sra. (Santa Cruz de Campezo). Calificada como Monumento Nacional de Euskadi. Magnífica obra gótica en la que destacamos su ábside, en su interior sobresalen las capillas, el coro, la sacristía, retablos así como las dos sepulturas situadas en el prebisterio.
Iglesia de Ntra. Sra. (Maeztu) En su torre se encuentra el reloj coronado con un “papamoscas” que mueve la mano al dar las horas. Su retablo mayor de tres cuerpos es un buen ejemplo de transición del barroco al neoclásico.
Iglesia de San Vicente Mártir ( San Vicente de Arana) En su interior llama la atención el doble altar superpuesto único en el País Vasco y su retablo obra plateresca del s.XVI. Podremos disfrutar de casas blasonadas en la localidad de Apellaniz y Maeztu por ejemplo. También recomendamos la visita al Museo Etnográfico Usatxi (Pipaon) En el que se recoge la vida tradicional de principios de siglo de la Montaña Alavesa.
Golf
En las localidades de Urturi y Lagrán encontramos el complejo Izki Golf, que alberga dos campos de golf, donde poder practicar o iniciarse en este deporte sin necesidad de ser socio dado el carácter social que tienen sus instalaciones. Ambos campos, situados en plena naturaleza, fueron diseñados por Severiano Ballesteros.
El Campo de Lagrán de 9 hoyos y par 36. Es un recorrido divertido, complejo y competitivo. En Urturi, encontramos un campo de 18 Hoyos y par 73 distribuidos en 98 hectáreas de terreno y un recorrido total de 7 kilómetros. Este campo supone una innovación en arquitectura de golf. Sus calles anchas rodeadas de roble y acebo y el diseño de sus espectaculares hoyos hacen que jugar en este campo se convierta en toda una experiencia para disfrutar del golf y la naturaleza en su estado más puro.
Ambos campos disponen de Casa Club, vestuarios, duchas, cuarto de palos, escuela de golf, clases individuales, colectivas, etc. Encontraras más información sobre los campos de golf de la comarca en la página web www.izkigolf.com
Hipica
En la localidad de Antoñana, más concretamente a las afueras del pueblo dirección Sabando, se encuentra el picadero, dotado de buenas instalaciones y con una oferta muy variada: cursos de aprendizaje de equitación, cría y doma, salida por el entorno y montes. Este centro cuenta con "pottokas", caballos de raza autóctona que se caracterizan por su habilidad para recorridos difíciles de montaña. Más información: Hípica Antoñana Tlfno.: 945410226.
Escalada
Existen varias vías abiertas en la zona, con paredes que son utilizadas para la práctica de la escalada:
Zona de Piérola (Sta. Cruz de Campezo).
Aitzulo (Atauri).
Piñón Atómico (Apellániz).
Atxartea (Apellániz).
Peñones (Antoñana).
Bonete de San Tirso (Bernedo).
Pesca
En la localidad de Santa Cruz de Campezo junto a la Piscifactoría existe un lago artificial en el que las capturas de truchas están garantizadas. Para más información Lago de Pesca Nusi Tlfno.: 945415072.
Btt
En la Montaña Alavesa existen múltiples posibilidades para la práctica de este deporte. En las localidades de Santa Cruz de Campezo, San Román de Campezo y Pipaón se organizan anualmente pruebas para aficionados a esta práctica deportiva. Asimismo, informaros que también se puede practicar este deporte recorriendo la vía verde del antiguo Ferrocarril Vasco-Navarro.
Paint Ball
Este deporte se podrá practicar en la localidad de Urturi, para ello podéis llamar al tfno.: 645007107 / 945277455
Senderismo
Son varias las cimas o cumbres que esta comarca ofrece al montañero:
Ioar (1.416 m. altitud). Palomares (1.440 m altitud). Costalera (1.234 m. altitud). San Tirso (1.329 m. altitud). Itxogana (1.062 m. altitud). Arburu (1.045 m. altitud). Arnaba (1.242 m. altitud). Toloño (1.240 m. altitud). Morube (1255 m. altitud).
Además de montes o cimas, la Montaña Alavesa ofrece al senderista o visitante diversas rutas o itinerarios naturales algunas de ellas están señaladas o balizadas y homologadas por la Federación Alavesa de Montaña: los pequeños recorridos (PR) y los grandes recorridos (GR). Encontraras más información sobre estas rutas marcadas en la página web www. montanaalavesa.com.
Al hablar de rutas naturales no podemos dejar de nombrar la Sierra de Cantabria-Toloño y la Sierra de Entzia. Sus extensas campas nos invitan a dar paseos y ascender a cimas que nos harán disfrutar de sus hayedos, arces, fresnos. flora, fauna y vistas panorámicas que impregnaran de color nuestras retinas. Además encontramos el Parque Natural de Izki que cuenta con una quincena de itinerarios y con la mayor reserva europea de roble almez o marojo, quercus pyrenaica, pero también hayedos, carrascales, alisedas, quejigales, bosques mixtos, abedulares, bosquetes de álamo temblón, robledales... cubren gran parte de este espacio natural. En la ladera del Soila se localizan dos ejemplares de tejo (Taxus baccata) y tilo (Tilia platyphylos) que por diferentes motivos están protegidos como "Arboles Singulares".
También encontraremos una valiosa flora, como el nenúfar blanco y una variada fauna siendo la especie más representativa del parque el Pico Mediano (Dendrocopus medius), un pequeño pájaro carpintero del cual el marojal de Izki alberga una de las poblaciones peninsulares más importantes, también nos encontraremos con el zampullín chico, el águila real, el halcón peregrino, el alimoche, el buitre, el jabalí, el zorro, el tejón, la rana ágil o el martín pescador. El Punto de Información del Parque, donde podemos encontrar todo tipo de información y material sobre el mismo (recorridos, normativa...) se encuentra en la localidad de Korres, único núcleo de población dentro del Parque, que guarda su primitivo trazado medieval, del que perduran sus calles estrechas, el foso natural que le proporciona el río y el puente.
Feria de San Martín en Santa Cruz de Campezo, se celebra el segundo domingo de Noviembre. Es, sin duda, la feria agrícola-ganadera más importante de la Comarca por su tamaño y participantes. Como su nombre indica, el visitante disfrutará en esta feria con una exposición de ganado de la comarca (yeguas, caballos, ovejas, vacas, cerdos . . .). Así mismo, encontrará una muestra de artesanía en la que ver como trabajan las habilidosas manos de diversos artesanos.
El visitante podrá pasear, además, por los diferentes puestos de venta de productos típicos de la zona (Alubia Pinta Alavesa, Miel, Pastas, etc.). A mediodía se celebra el concurso gastronómico para finalizar por la tarde, con una exhibición de deporte rural o bien unos partidos de pelota.
Jornada Etnográfica en Pipaón, se celebra el último sábado de Agosto. Consiste en la recuperación y mantenimiento de las tradiciones de nuestros antepasados. Durante ese día se recuerdan oficios o labores como lavar la ropa con ceniza, recogida del cereal y trilla, elaboración del carbón vegetal etc. Todo un espectáculo que nos permitirá pasar un día entretenido conociendo las tareas tradicionales.
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Turismo rural en Sierra de Gata (Casas rurales en Extremadura).
Sierra de Gata
El La Sierra de Gata ocupa el rincón más noroccidental de Extremadura con paisajes de belleza sobrecogedora del olivar que produce un extraordinario aceite, al viñedo con su excelente vino, a los bosques autóctonos en las cabeceras de los valles (abedul ibérico, acebo, enebro, encina rupícola y roble melojo), contrastan con laderas de pinares y con las encinas y alcornoques de tierras bajas.
Desde el castillo de Trevejo divisas las sierras de Garduño, San Pedro, Albilla y Cachaza acompañado de viñedos, olivos, robledales y pastos.
Castillo de Trevejo
La Sierra de Gata te invita a conocerla a través de la huella de los antiguos caminos empedrados, cañadas y cordeles que recorren valles o laderas, ascendiendo a lo alto de los puertos permitiendo conocer su paisaje y emblemáticos parajes, observar especies animales y vegetales.
Hablar de esta comarca es reconocer la amabilidad de sus gentes, relatar el día a día en el dialecto local, oír el rumor del agua cristalina erosionando los torrentes de los escarpados valles antes de estancarse en las numerosas piscinas naturales, oler los aromas entremezclados del brezo y la jara, ver el sosegado planeo de los imponentes rapaces, paladear los afamados caldos de viñas cultivados en sistemas abancalados, sentirse perdido en las dehesas de robles, encinas y alcornoques, o recolectar el fruto del verdeo que, una vez prensado, licua los mejores aceites.
En suma, es un paisaje puramente rural y agrocultural, típico de la sierra donde el tiempo parece detenerse y las horas no cuentan. Despertar con un nuevo sol radiante (sol de invierno), ver la cúpula celeste repleta de estrellas en las noches estivales, empaparse con la lluvia, el paseo diario, la caza ancestral, el salto de la trucha bajo un bosque galería, el tipismo de sus pueblos, las labores artesanales tradicionales, la cocina casera...
... Vivir en ella.
La Sierra de Gata, está formada por un conjunto de amplios valles y repliegues, con algunos picos de considerable altura, es un escalón natural entre la altiplanicie salmantina y la llanura cacereña, presenta en sus alineaciones montañosas centrales las cotas más elevadas: el Jálama (1.492 m), la Jañona (1.367m) y la Bolla (1.519 m). Comprende también otras sierras menores, como la sierra de los Angeles (1.076 m), que enlaza con Las Hurdes; la sierra de la Malvana (1.096 m), ya en los límites con Portugal o la sierra de Santa Olalla (860 m), la más meridional de todas. Cuya protección medioambiental resultaría deseable bajo la figura de un parque natural que englobase también el excepcional valle del río Arrago, el entorno de La Cervigona, incluido el embalse de Borbollón con su isla que alberga una extensa colonia de avifauna.
La abundancia de precipitaciones (incluso superiores a los mil milímetros anuales) determina en la comarca un clima mediterráneo subhúmedo, con algunos enclaves atlánticos. Domina así el paisaje de Gata las extensas masas de roble melojo (Quercus pyrenaica) enriquecidas con otras especies como el castaño (Castanea sativa), el roble carvallo (Quercus robur = Quercus pedunculata) y el alméz (Celtis australis). Por debajo de los 800 metros de altitud aparecen las típicas formaciones de bosque mediterráneo, es decir, alcornoques (Quercus suber) y encinares (Quercus rotundifolia), entremezclados con madroños (Arbutus unedo), jaguarzos (Halimium ocymoides), brezales (Erica arborea y E. Australis), jarales (Cistus ladanifer) o cornicabras (Pistacia terebinthus). Existen grandes extensiones de pino (Pinus pinaster) y algo menor de eucaliptos (Eucaliptus sp9 que ocuparon lo que antiguamente fueran robledales y alcornocales. Muchas de las laderas cultivadas con pinos y eucaliptos han quedado arrasadas y desprotegidas ante la erosión de los incendios.
La vegetación de Sierra de Gata es muy variada con más 1.175 especies diferentes, en las que se incluyen, además de las plantas naturales, las cultivadas y las asilvestradas. Siendo cerca de 200 especies endémicas, entre las que destacan: Bufonia macropetala, Sedum Willkommianum, Thymelaea procumbrens y Omphalodes pavoniana.
Las grandes alteraciones sobre la vegetación han repercutido negativamente sobre la fauna de la comarca. No obstante, la Sierra de Gata representa aún el último refugio del lobo ibérico (Canis lupus) dentro del Sistema central. El lince ibérico (Linx pardina) se encuentra en claro retroceso de desaparición de la zona. La nutria (Lutra lutra), el meloncillo (Herpectes ichneumon) o el gato montés (Felis sylvestris), pueden llegar a ser incluso frecuentes en sus hábitats. Son importantes los enclaves del buitre negro (Aegypius monachus), en el Valle del Arrago, la presencia de la cugüeña negra (Ciconia nigra) y los escasos nidos de águila real (Aquila chrysaetos). El cercano embalse de Borbollón, encantador largo donde las agua manaban a borbollones, es el punto de invernada y nidificaciónde gran número de aves como la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), garza real (Ardea cinerea), garceta (Egretta garzetta), entre otras especies. Entre las aves invernantes destaca la grulla (Grus grus), con cerca de 1.500 indivifuos que se congregan en unas 9.000 hectáreas alrededor del pantano.
De las especies cingéticas es abundante el jabí (Sus escrofa), y en los ríos destaca la trucha (Salmo trutta fario).
Disfruta de un clima benigno, altas precipitaciones, entre 800 y 1.300 mm. de media anual, la temperatura media es de 14,5 ºC. En el interior de los valles se forman unos microclimas favorables para todos los sistemas ecológicos y cultivos hortofrutícolas. Con una superficie de 110.694 hectáreas.
Su orografía la componen formaciones montañosas del Cretáceo; con cumbres con una media de 1.000 a 1.200 metros y la Bolla 1.519 metros. Formando la comarca por cinco valles importantes: los ríos Elijas, Rivera Trevejana, Rivera de Acebo o Cervigona, Rivera de Gata y río Arrago.
Una interesante vegetación cubre sus laderas. Se encuentra aquí la vegetación Atlántica y la vegetación Mediterránea, como demuestran los espesos brezales abundantes en la parte alta y los jarales en las llanuras del Sur. En la cabecera de los valles, conserva especies botánicas de extraordinario interés: abedules ibéricos, acebos, enebros, encinas rupícolas, mostajo y roble melojo. Extensos pinares de repoblación en sus laderas; y en las zonas bajas encinas y alcornoques.
La fauna de la Sierra es de una importancia por su rareza y su distribución, encontrándose más de 200 especies de vertebrados, destacando las especies protegidas como lobos, buitre negros, linces, cigüeñas negras y meloncillo.
La agricultura es la base fundamental de la economía en la comarca, sobresaliendo el olivar con 14.000 hectáreas de superficie; el viñedo ocupa unas 300 hectáreas; también se cultivan naranjos, castaños, higueras, cerezos y frutos diversos (kiwi, endrino, frambuesas, etc).
A FALA
En la Sierra de Gata, en su extremo occidental que se une a Portugal, nace el río Eljas, en cuyo Valle alto acoge las localidades y términos de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno. A tal afluente del Tajo se une, desde Portugal el río Torto, y en el término de Valverde los arroyos Pesqueiro, Sobreiro, Fumadle, por su margen derecha los tres. Por la izquierda, en este valle, se le une la Rivera de San Martín y ya en el valle de Villamiel - Trevejo, la Rivera trevejana que se une al Eljas en el punto en que existió hasta el siglo XV o XVI la localidad de Salvaleón, hoy ruinas y antes, según algunos historiadores la INTERANNIA romana.
Los nombres vernáculos de estos arroyos, ríos y riberas, como los de las tres villas del valle (As Ellas, Sa Martín de Trevellu y Valverdi du Fresnu) nos delatan la existencia y vigencia actual de su Fala.
ORIGEN.- Esta lengua materna, viva aún es estas villas, es según se ha dejado palpable en los más recientes estudios filológicos e histórico - geográficos sobre ella, una rama del GALAICO- PORTUGUÉS que siguió a la romanización peninsular y aquí quedó fija, principalmente, desde la denominada Reconquista, en tiempos de Fernando II y Alfonso IX, de la zona. La donación del Castillo de Trevejo por el primero, los Fueros de Salvaleón por el segundo, con sus analogías en tierras de León, Zamora, Portugal de hoy (Riba, Coa, etc.), lo quedan claro.
En estudios comparativos se resalta su identidad con el Gallego actual suroriental. Los fenómenos fonéticos, morfológicos, léxicos, que se registran aquí, como en el Bierzo, occidente Asturiano, zona zamorana, son asimilables al gallego y lo diferencian bien del portugués, aunque con ambas lenguas comparta "F" inicial y tantas etimologías latinas. Se aprecian en la Fala rasgos del antiguo leonés, préstamos del araba y bastantes palabras prerromanas, como ocurre con el castellano y otras lenguas románicas, que por el siglo X, XI eran tan similares en Iberia.
EXTENSIÓN.-La Fala vive y se utiliza en las tres citadas villas. Es conveniente recordar que en esta zona geográfica, de tan sólo 251,71 km2 habitaban unas 6000 personas en el siglo XVI y que existían otras poblaciones y caseríos, como Salvaleón, Santa Ana, Torrelamata, La Granja, etc.
Hoy en día la Fala está viva en las tres villas del valle y se habla, incluso en ciertos niveles que llamabas "oficiales" por la mayoría de los habitantes y todos los nativos que viven fuera de aquí.
Aunque básicamente es igual en sus raíces presenta tres variantes locales "o manhegu" en San Martín de Trevejo, "o lagarteiru" en Eljas y " o valverdeiru" en Valverde del Fresno.
Fala i Cultura, la Asociación que une a todos los amantes de este patrimonio cultural en las tres villas comprometidos no solo para hablar, sino para trabajar en su conservación, darla a conocer, valorarla y apreciarla en cuanto posee de esencias filológicas, históricas, culturales y humanas, ha conseguido que la Unión Europea la reconozca como Lengua minoritaria. Sus esfuerzos también van encaminados a la defensa del patrimonio histórico, natural, cultural, etc.
La Junta de Extremadura ha reconocido a la Fala como "Bien de interés cultural" oficialmente.
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Turismo rural en la Sierra de Gredos
Naturaleza y Paisaje
La comarca de La Vera, situada en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, está considerada como la comarca mejor conservada ecológicamente de todo el sistema Central.
Sus laderas constituyen un magnífico ejemplo de bosques autóctonos, bien conservados y compuestos principalmente por roble melojo, castaños, bosques de ribera y algunos pinares autóctonos.
Alterna este bosque con olivares, cerezos y cultivos como tabaco y pimiento.
Sobresale La Vera por su Biodiversidad, con habitats bien conservados que presentan además grandes extensiones.
Destacan sus 45 gargantas de aguas cristalinas, para el disfrute de los bañistas, o para hacer senderismo por distintas veredas.
Aquí el agua es riqueza, el agua que moldea el paisaje formando los valles, bajando del deshielo de las Cumbres.
Verdes Robledales, Rutas de Leyenda, Naturaleza Pura. Sonido de Gargantas, fuentes y manantiales que brindan al descanso.
Los pueblos de La Vera están muy bien conservados, especialmente los 5 declarados Conjuntos Histórico-Artísticos por su conservación global de la arquitectura tradicional : Son Valverde de la Vera, Villanueva, Cuacos de Yuste, Garganta la Olla y Pasarón de la Vera.
En cada pueblo un murmullo de agua, una herencia cultural de su arquitectura nos invitan a contagiarnos de la paz de sus pueblos.
Viajar por la Vera es volver la mirada al Renacimiento: Fortalezas, Castillos, Palacios y piedras donde dejó su huella el último de los Césares, ese es el monasterio de Yuste, el retiro del Emperador, también en Cuacos de Yuste la casa donde se crió su hijo bastardo Don Juan de Austria y la iglesia de belleza medieval.
En Jarandilla el castillo de los Condes de Oropesa, hoy Parador Nacional.
La Catedral de Plasencia y su ciudad antigua, Patrimonio de la Humanidad.
Desde La Vera, podrás acercarte al Real Monasterio de Guadalupe, a Trujillo y Cáceres ciudades monumentales declaradas también como Patrimonio de la Humanidad.
Con raices que se pierden en la memoria de los hombres todavía existen fiestas originales, con el sabor de antaño, que nos trasladan muy atrás en el tiempo. Quizás sea eso, la fuerza de la añoranza, la fuerza de las cosas bien hechas, la fuerza de la hermosura del entorno lo que ha llevado a los veratos a conservar lo auténtico.
Los Empalaos
Esta costumbre, que se celebra desde hace siglos, consiste en que una persona anónima y voluntaria, por una promesa hecha o por motivos personales se “ empala” para así poder limpiar sus culpas. Esta penitencia, realmente dura conlleva una noche llena de dolor y sufrimiento contenido.
Uno de los momentos más estremecedores se vive cuando se prepara al “empalao”. A este ritual asisten muy pocas personas. Sobre el cuerpo desnudo, se procede a la colocación del timón de arado en los brazos y el torso que se sujera con una soga de esparto que da vueltas también alrededor del torso formando una faja. Durante la colocación de esta soga se viven momentos muy tensos pues debe hacerse con gran maestría, para no provocarle ningún daño físico. A sus espaldas se coloca unas espadas en forma de V. De cintura para abajo llevan unas enaguas blancas. La cabeza la llevan cubierta con un velo transparente y sobre ella una corona de espinas o flores. De sus brazos cuelga una estola.
A las 12 horas del Jueves Santo los “Empalaos” comienzan su personal Via Crucis por las calles más populares de Valverde. Cada “Empalao”, descalzo y en silencio hace su propio recorrido, acompañado de sus familiares y del Cirineo que guía con el farolillo el lento calvario de estos anónimos penitentes. Cuando éstos se cruzan en alguna calle se arrodillan, incluso en las calles más estrechas y empinadas donde hay gran dificultad para hacerlo.
La gente observa en silencio el paso de los “empalaos”, silencio únicamente roto por el sonido de las vilortas (cadenas gruesas de hierro) que cuelgan de los extremos de sus brazos. Estos momentos nos hacen recordar el Via Crucis vivido por Jesús.
Al terminar el Via Crucis los “Empalaos” vuelven a sus casas donde se procede a quitarles las sogas. Debido a la presión de la soga, el “empalao” necesitan un masaje para que el cuerpo recupere su normal riego sanguineo.
Los Escobazos: En Jarandilla de la Vera el día 7 de Diciembre,
La fiesta de 'Los escobazos' fiesta popular por excelencia de Jarandilla de la Vera, que hunde sus raíces en la historia y en lo más profundo del pueblo, se celebra el 7 de diciembre, vísperas de la Inmaculada. Si se pudiera definir esta fiesta, se podría decir que es una manifestación popular donde se mezclan ritos y costumbres antiguas de raíces religiosas y paganas.
En la noche del 7 de diciembre el fuego lo inunda todo, y también la gente, mucha gente. Desde hace un mes se está saliendo al monte a recoger retamas y escobas secas para confeccionar los escobones, esas grandes antorchas que servirán para ser quemadas, unas antes de la procesión en forma de juego con el fuego, donde participa todo el pueblo y posteriormente durante la procesión de 'la Pura' servirán de grandes antorchas para iluminar al estandarte de la Virgen que es llevado a lomos de un caballo por las calles más antiguas de Jarandilla donde se hacen a su paso grandes hogueras.
Origen incierto
La tradición manda, pero el origen de la fiesta es incierto. La versión más extendida es que los ganaderos de Jarandilla y su comarca celebraban las fiestas en honor a la Virgen y que después de recoger su ganado, alumbrados por grandes antorchas, descendían de las montañas de Gredos hacia Jarandilla a celebrar su fiesta; en su acogida y regocijo eran frecuente las escaramuzas entre ellos, llevando grandes escobones encendidos, que luego les servían para festejar la procesión del estandarte de la Virgen, acompañados frecuentemente por sus caballos, mulos y burros por la creencia popular de que su asistencia los libraba de enfermedades.
Sin embargo, otras fuentes, dejan ver la posibilidad de que su origen fueran las luchas que en la Edad Media tenían las diferentes comunidades, y que fuera alguna celebración por alguna batalla ganada.
Durante todo el día Jarandilla es un ir y venir de gentes, ya que esta es una fiesta interés turístico regional.
El Pero Palo. .Fiesta de interés turístico regional.
Se celebra en Villanueva de la Vera, durante los Carnavales. Su origen y explicación están envueltos en el misterio desde hace siglos, hay teorías para todos los gustos a cerca de a quien representa el muñeco del Pero Palo, a quien el pueblo ajusticia: un guerrillero medieval, un malhechor, un prisionero, un inquisidor, un violador, o incluso un amante. El caso es que este personaje hace siglos que es confeccionado para que cada carnaval sea paseado por las calles de Villanueva, entre paseo y paseo se le hacen las populares Judías a toques de tambor. Finalmente el martes por la mañana, es condenado a muerte por el tribunal popular, acusado de traición, según figura en el cartel que lleva a sus espaldas. Y el martes por la tarde se celebra el ofertorio, los vecinos hacen donativos y a cambio se llevan unos buenos aporreos de los alegres calabaceros. Sigue la fiesta simulando en la plaza del pueblo la muerte del Pero Palo, donde los vecinos se dividen en opiniones a favor y en contra.
Finalmente el reo es manteado y quemado entre salvas y simulados llantos y alegrías.
Jarramplas
El Jarramplas, en Piornal los días....
El Jarramplas es un personaje disfrazado con una chaqueta y pantalón de los que cuelgan una multitud de cintas multicolores, la cabeza va cubierta con una máscara cónica que contienen dos cuernos y una gran nariz.
Durante los días 19 y 20 de Enero, el Jarramplas hace un recorrido por la calles de Piornal tocando un tamboril, mientras, los vecinos en forma de castigo lanzan contra su curpo multitud de nabos. El día 19 es una especie de preparativo de lo que el 20 pasará. La gran lluvia de impactos ha hecho que en los últimos años, la persona encargada de su representación, lleve bajo el disfraz una malla de fibra de vídrio para amortiguar los golpes.
La fiesta durará hasta que el Jarramplas aguante, siendo la mayor duración motivo de orgullo para la persona encargada de dar vida a este personaje.
Origen
No se conoce exactamente el origen de Jarramplas. Se barajan varias teorías, desde mitológicas -las luchas y el castigo que infringió Hércules a Caco-, hasta las ceremonias vistas por los primeros conquistadores de América entre los indios, o la más simple, en la que se habla del personaje como el típico ladrón de ganado que es sometido al castigo y las burlas de los convecinos.
Existe un amplio abanico de lugares de gran interés , a los cuales acercarse desde La Vera.
Corredor ecológico del Rio Tiétar y sus pinares
Monfragüe, Parque Nacional y Reserva de la Biosfera
Sierra de las Villuercas e Ibores en el entorno de Guadalupe, que son la continuidad geográfica de Monfragüe y por lo tanto con el mismo valor ecológico.
Valle del Jerte, de todos de sobra conocido
ZEPAS: Zonas de Especial protección para las Aves, como los embalses de Arrocampo, Valdecañas y Rosarito.
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Turismo rural en Sierras de Cazorla
El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, con sus más de 200.000 Has., es el espacio protegido más extenso de España. Constituye una de las principales masas forestales de la península, y es conocido por ello. Sin embargo, la característica natural más acentuada es la enorme disparidad de ambientes presentes en el macizo montañoso, que origina multitud de paisajes y una biodiversidad verdaderamente prodigiosa y única. Más de 2.000 especies de plantas con flores habitan en el Parque, de las cuales cerca de medio centenar son endemismos exclusivos de estas montañas. También viven en él 11 especies de peces, 12 de anfibios, 21 de reptiles, 185 de aves y 51 de mamíferos, cifras difícilmente igualables en otros espacios naturales de la vieja Europa.
LAS TRES COMARCAS
Las dimensiones de este Espacio Natural Protegido –es mayor que la provincia de Álava- y su condición de territorio habitado desde la antigüedad han originado que, administrativamente, esté dividido en tres comarcas: la Sierra de Segura, la más extensa y norteña, la Sierra de Cazorla, que ocupa el tercio más meridional, y una porción, bastante más reducida que las anteriores, formando parte de la comarca de La Loma y las Villas, que se encuentra en la zona media del Parque, al oeste de las anteriores. El macizo montañoso –Prébetico- no se limita sólo a la provincia de Jaén, ni siquiera a la Comunidad Autónoma de Andalucía. Por el norte continua en tierras manchegas –Albacete-, con la Sierra de Alcaraz, donde se encuentra el Parque Natural de los Calares del Río Mundo y de la Sima, prolongación del espacio natural jiennense. El Parque Natural de la Sierra de Castril, en la provincia de Granada, también comparte límites y orografía con la montaña cazorleña.
LA COMARCA SIERRA DE CAZORLA
Esta comarca, la más conocida de las tres –no en vano se tiende, erróneamente, a denominar con el nombre de Cazorla a todo el Parque-, está constituida por nueve municipios: Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé. Todas estas poblaciones poseen un encanto especial. Cazorla y La Iruela son conjunto histórico y artístico, Quesada aún conserva parte de la ciudadela árabe, Hinojares y Pozo Alcón poseen singulares casas cueva y en el resto destacan su arquitectura popular y sus yacimientos arqueológicos. El 40 % de su territorio se incluye en el Parque Natural. Las Sierras de Cazorla, El Pozo, Cabrilla y Quesada, junto a la margen derecha del Valle del Guadiana Menor, se integran en él. El resto de la comarca la conforma una rica campiña olivarera, de donde se obtiene un exquisito aceite, cuya denominación de origen lleva su nombre: “Sierra de Cazorla”.
En esta comarca la gran diversidad de paisajes y ambientes, que encontramos en muy poco espacio, hacen del contraste y la variedad sus principales señas de identidad. La parte occidental de su territorio se sitúa en la Depresión del Guadiana Menor, espacio estepario y subdesértico, donde la media de precipitaciones no supera los 300 mm. En los límites de este tortuoso, árido y encantador Valle se inicia la Sierra del Pozo, que es el espacio mejor conservado de todo el Parque Natural, por lo que casi toda su superficie se integra en el Area de Reserva de Navahondona, figura de máxima protección en el Espacio. Dicha sierra alberga todo tipo de formaciones boscosas y vegetales, con ambientes alpinos en las cumbres y clima montañoso húmedo, donde las lluvias anuales superan los 1.500 mm. Lo más increíble es que, entre esos dos mundos tan dispares en su aspecto y origen, apenas existen 10 de Km. de distancia en línea recta.
Oficialmente el Gran Río de Andalucía nace en la Cañada de las Fuentes, a 1.350 m. de altitud, entre las Sierras de Cazorla y El Pozo, en el término municipal de Quesada. No se trata de un manantial único, sino como indica el propio topónimo, se trata de un lugar donde confluyen varios arroyuelos que descienden de los montes circundantes y que se unen a numerosas “fuentes”, que emanan frescas y cristalinas aguas por doquier, incluso en el mismo lecho del río niño. Para disfrutar de este fascinante paraje hay que olvidarse del “Nacimiento del Guadalquivir” grande y ostentoso que habíamos imaginado, y recrearse en los arroyuelos, en los prados e intentar contemplar los gamos y zorros que pululan en un entorno privilegiado.
A 12 Km. del Nacimiento está el Puente de las Herrerías, una infraestructura vieja y resistente, cargada de historias y leyendas, que cobija bajo su arco una zona de baño –natural- con indescriptible encanto. Un par de Km. más abajo, el Guadalquivir se remansa en un cañón calizo y plateado, hecho embalse a mediados del siglo pasado para alimentar una pequeña central eléctrica. Tras la minúscula presa el cauce desciende más de 200 metros de desnivel, en apenas 1 Km., ocasionando multitud de cascadas y rápidos en uno de los parajes más espectaculares de la serranía, la Cerrada del Utrero. Sin embargo el más sorprendente de todos procede de un arroyuelo que se une al Río por la derecha: el Salto de Linarejos
EL VALLE
Tras atravesar El Utrero, el agua se tranquiliza y el barranco se abre, formando una vega que es cultivada por los lugareños desde tiempos remotos. Forma un paisaje amplio, con formidables panorámicas desde las laderas adyacentes que, durante gran parte del año, guarda una enorme similitud con las angosturas pirenaicas. En la zona recibe el nombre de “Valle”, a secas, contundente como su orografía y belleza. En la actualidad, la parte final de su vega, ya en la comarca de Segura, está inundada por el Embalse del Tranco, de gran atractivo, en cuyas inmediaciones se encuentran el Parque Cinegético y el Mirador de Félix Rodríguez de la Fuente, desde donde se grabaron las peleas de ciervos que dieron la vuelta al mundo con la serie televisiva “El Hombre y La Tierra”.
LAGUNA DE VALDEAZORES Y RÍO BOROSA
La Laguna de Valdeazores nos muestra un paisaje sorprendente, ajeno a la Andalucía mediterránea donde realmente se encuentra. Muy cerca nace uno de los ríos más bellos del Parque, El Borosa, cauce bravo y valiente. A su nacimiento se le conoce como de “Aguas Negras” y presta su nombre a un coqueto embalse que hay junto a él. Luego el regato se despeña hasta llegar a una de las cascadas más hermosas de la montaña: el Salto de los Órganos. Más abajo el río se encajona en un desfiladero, la Cerrada de Elías, que se recorre por un sendero colgado de la pared rocosa. Bajando por la carretera del Valle (A-319), enfrente del Centro de Interpretación de la Torre del Vinagre (Km. 48,8), parte un desvío, que se corta con una cadena dos Km. más adelante, junto a una piscifactoría. Desde este punto se inicia una de las rutas serranas preferidas por los senderistas. Hay dos opciones: una corta -de media jornada- si sólo llegamos a la Cerrada de Elías o al Salto de los Órganos, y otra algo más larga y exigente -de jornada completa- si nuestro objetivo es la Laguna de Valdeazores.
A no más de una legua (5,5 Km.) de la Laguna de Valdeazores, hacia el sureste, se reúnen las primeras aguas de otro de los más bellos ríos serranos: El Guadalentín. El Barranco Valentín, su cabecera, con las laderas llenas de arces ofrece un vistoso y colorista espectáculo otoñal, que recuerda mucho a los vallejos asturianos de los Picos de Europa. A partir de aquí el río desciende hacia el sur y el paisaje se torna mediterráneo. Un poco más adelante la corriente se encajona en la Cerrada de la Canaliega, un hermoso cañón que se puede recorrer por el sendero de los pescadores esculpido en la pared. Cuando se termina el desfiladero, el barranco se abre de nuevo a su paso por las Acebadillas, para encajonarse otra vez en la Cerrada de la Herradura, donde se inicia el Embalse de la Bolera que remansa las aguas de cristal en un lago artificial, de unos 6 Km. de longitud. La presa se levanta sobre el siguiente cañón de su recorrido, la Cerrada de la Bolera o Alcantarilla. Desde este punto el agua baja filtrada para emerger, una legua más al sur, en la Cerrada del Tío Pío y en las fuentes sempiternas de Peralta. En este punto se inicia el Coto Intensivo de Pesca (trucha) del mismo nombre, el más largo de Andalucía, que llega hasta el límite con la provincia de Granada.
GUAZALAMANCO
Guazalamanco es un riachuelo del sur del Parque Natural, que desemboca en el Pantano de la Bolera. No es muy conocido y es omitido por la mayoría de las guías turísticas que se han publicado sobre el territorio. Sin embargo, su espíritu es un reflejo perfecto de lo que significa Cazorla, con sus continuas sorpresas y sus contrastes. Para visitarlo hay un par de opciones. Una -muy recomendable- es siguiendo una ruta señalizada que parte del Jardín Botánico del Hornico y que pasa por los Prados de Arredondo (de 9 a 13 Km.). La ruta corta más utilizada (2,5 Km. ida y vuelta) es la que va desde el final de la Dehesa del Rincón a la Cascada del Dique. Dejamos el vehículo en un bosque encinar mediterráneo y, apenas habremos andado unos 400 metros, cuando nos sumergimos en un microclima radicalmente distinto, donde la mayoría de las plantas son de origen eurosiberiano, especies llegadas hasta aquí empujadas por los hielos de las glaciaciones. Si hacemos la ruta en verano, le podemos regalar al cuerpo una fresca y revitalizante ducha en la Cascada del Dique. Sólo hay que aguantar los 10º C. de temperatura máxima que presenta el agua cristalina que discurre por el arroyo
Cazorla también tiene su desierto particular, multicolor y muy atractivo, el “Valle del Guadiana”. El Guadiana Menor es un río geológicamente muy joven. Hasta hace poco más de unos 10.000 años, su cuenca era un lago salado interior, donde aportaban sus sedimentos numerosos riachuelos procedentes de Sierra Nevada, Filabres y el propio Macizo de Cazorla y Segura. Su trayecto surgió de forma accidentada y violenta, excavando profundos barrancos, dejando al descubierto arcillas yermas, cargadas de yesos y de sales, cantos rodados y arenas marinas, un medio que dificulta la subsistencia de los seres vivos que habitan en él. Para colmo, la Depresión que lleva su nombre, es el área más árida de la provincia, una de las más secas de Europa, registrando precipitaciones anuales que muy raramente superan los 250 mm. La consecuencia es la de un paisaje semidesértico, rotundo y hermoso, poblado por vegetales esteparios muy especializados al medio, la mayoría hierbas y pequeñas matas
TÍSCAR, LA MAGIA
Quien ha visitado Asturias y descubre después este paraje, queda asombrado de los paralelismos estéticos, místicos e históricos entre este y un lugar del Valle de Cangas, donde Don Pelayo inició la Reconquista, y que, en aquellos tiempos, se conocía como “Cova Dominica”. Este impresionante paraje es la “Covadonga Andaluza” y según la tradición cristiana aquí apareció, en la Cueva del Agua o Gruta de las Maravillas, la Virgen de Tíscar, Madre de la Sierra, enaltecida tras la caída de la fortaleza árabe en el siglo XIV, siendo la Patrona del Adelantamiento de Cazorla hasta su desaparición. Tíscar, con su Santuario, su Cueva del Agua, su Picón Larguillo, su Castillo, su Peña Negra, su arroyo, sus aldeas, sus buitres, águilas y cabras montesas, es un conjunto irrepetible y de obligada visita.
LAS CUMBRES DE CAZORLA
La elevada altitud media de la serranía, que sobrepasa los 1.000 metros, dota a estas montañas de espectacular belleza. Las cúspides presentan un ambiente alpino, muy distinto al medio predominante en la región. Unas cuantas cumbres superan los 2.000 metros. El techo del Parque Natural es el Empanadas (2.107 m.), que junto al Cerro de los Tornajos (2.033 m.) y Alto de la Cabrilla (2.032 m.) se encuentran en la Sierra de la Cabrilla, cuya vertiente granadina se conoce como Sierra de Castril, donde se encuentra el pico más alto del macizo (el Tornajuelos – 2.136 m).
La Sierra de Quesada apenas tiene alguna elevación importante, mientras que en la de Cazorla destacan Gilillo (1.848 m.), el Rayal (1.834 m.) y el Aguilón del Loco (1.956 m.). La Sierra del Pozo, entre la anterior y la Cabrilla, cuenta con Peña Juana (1.886 m), el Puntal del Buitre (2.007 m.) y Cabañas (2.028 m.), una de las referencias preferidas por los montañeros que, sin embargo, es fácilmente accesible desde la carretera que une Pozo Alcón con el Valle, a través del Nacimiento del Guadalquivir. Al pie de este pico se encuentra uno de los tesoros ecológicos del espacio, el Pinar de Puerto Llano, que alberga los 30 árboles más viejos de la Península Ibérica, según el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
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