martes, 1 de enero de 2008

Enfermedades Periodentales

Los dientes y las estructuras que los rodean son más susceptibles de lo que pensamos a padecer infecciones. Con una adecuada higiene podremos estar más protegidos de las bacterias que atacan a nuestros dientes y encías.

El periodonto

El periodonto está formado por los tejidos que rodean y protegen a los dientes. Estos tejidos son la encía, el hueso que rodea al diente (llamado hueso alveolar), el ligamento periodontal y el cemento radicular.
Una encía sana es de color rosado, tiene consistencia elástica y aspecto de piel de naranja. En un diente sano la encía llegará hasta abrazar el cuello del diente, que es la unión entre la corona y la raíz.

El hueso en condiciones normales llega hasta 1-1,5 mm debajo de la inserción de la encía.

Enfermedades periodontales

Las enfermedades periodontales son infecciones del periodonto producidas por bacterias. En un primer momento se produce una inflamación o gingivitis. Si ésta evoluciona, se produce la pérdida de tejidos que hace que el diente pierda su soporte y se caiga. Es lo que se conoce como periodontitis.
La gingivitis

Es una inflamación de las encías que viene causada por la existencia de bacterias que, a su vez, producen una infección.

La encía está inflamada, enrojecida y sangra con facilidad espontáneamente o al menor roce. Aunque a veces los cambios de color y de apariencia no son muy evidentes, el odontólogo los detectará mediante el sondaje dental.

No cura espontáneamente, por lo que debe tratarse eliminando las bacterias. Entonces los síntomas desaparecen y no quedan secuelas.

Si no se trata, esta alteración puede mantenerse como tal días, meses o años sin cambios. Sin embargo, en muchas personas la gingivitis puede evolucionar produciendo una periodontitis.


La periodontitis

Es lo que antiguamente se conocía como piorrea. Para que se produzca una periodontitis es necesario que previamente haya una gingivitis.

Las bacterias que afectan a la encía, van introduciéndose bajo ésta y la gingivitis se transforma en una periodontitis.

La periodontitis produce una destrucción irreversible de tejidos, que se inicia con una retracción de la encía, con la destrucción del ligamento periodontal, y finalmente también del hueso alveolar, que hacen que el diente pierda su soporte y acabe cayendo.

El odontólogo en la clínica podrá observar la infección, que forma una bolsa conocida como bolsa periodontal.
Prevención

Actualmente se sabe que existe una predisposición genética a padecer la enfermedad. Sin embargo, hay factores que favorecen su aparición y su empeoramiento como la mala higiene, el sarro, tabaco, el estrés y los traumatismos en uno o verios dientes por exceso de fuerza sobre ellos durante la masticación.

Para frenar su progresión el odontólogo nos dará instrucciones para una correcta higiene dental, y realizará un raspado subgingival o incluso cirugía periodontal.

Además será necesario eliminar los factores que favorecen la aparición de la enfermedad, evitando fumar, controlando el estrés y revisando las piezas dentarias estuviesen mal posicionadas y que pudiesen estar recibiendo más fuerza de la adecuada.

Estudios recientes han incidido sobre el papel preventivo del calcio en la progresión de la enfermedad periodontal. Un aporte insuficiente de calcio no sólo se relaciona con la aparición de osteoporosis, sino con la pérdida de hueso a nivel de la mandíbula, especialmente del hueso alveolar, y con la pérdida de sujeción de los dientes.

Un aporte adecuado de calcio es decisivo en relación a la salud dental, de modo que numerosos estudios han encontrado mejoras en los procesos inflamatorios y de movilidad de los dientes de pacientes que padecían gingivitis después de aumentar la ingesta de calcio.

Así, el aumento del aporte de calcio en personas que sufren enfermedad periodontal, no sólo ayuda en la lucha contra la osteoporosis, sino que mejora este tipo de patologías.

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