martes, 1 de enero de 2008

Laserterapia dental: tecnología de punta en Odontología

Sus usos, ventajas y desventajas

El desarrollo de la tecnología láser es considerada uno de los grandes avances en el área médica y odontológica del siglo XX. Su aplicación posibilita un gran cambio reduciendo los tiempos quirúrgicos y de recuperación de los pacientes.

El nombre "Laser" es el acrónimo formado por las iniciales inglesas "Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation" (amplificación de luz por emisión estimulada de radiación).

Las investigaciones con láser en el área odontológica comenzaron en los primeros años de la década del 60, y desde entonces su uso potencial como "fresas" ha sido el sueño de pacientes y odontólogos, pues como se sabe, lo que más ansiedad genera en la consulta odontológica, es el instrumental rotatorio, que ha sido señalado como el componente más traumático en la terapia dental.

Aunque hasta hace pocos años los láser eran relativamente desconocidos en Odontología, su utilización en dicho campo se extendido rápidamente, convirtiéndose en la tecnología de punta en la odontología del siglo XXI.

¿En qué consiste el láser dental?

El láser dental es un rayo de luz altamente enfocado que literalmente vaporiza el tejido infectado. Viaja a través de fibra óptica. El odontólogo utiliza una pieza de mano parecida a la convencional (pero sin fresa), que dirige hacia la caries.

La acción del láser es selectiva y puntual. Tiene la capacidad de distinguir entre el tejido infectado y el tejido sano, lo que lo convierte en un mecanismo que permite preservar la mayor parte del diente, generando al mismo tiempo un efecto de alta desinfección en la zona donde se lo aplica.

Esta revolucionaria tecnología permite la eliminación del torno para el tratamiento de las caries, evitando los molestos ruidos, vibraciones, dolor, anestesia, pinchazos y permitiendo restauraciones estéticas mucho más duraderas.

Sus usos en Odontología

El láser tiene múltiples usos en el campo de la Odontología: se utiliza en cirugías de tejidos blandos, en tratamientos analgésicos, terapéuticos, antiinflamatorios, regenerativos y cicatrizantes.

Actualmente se le utiliza en blanqueamiento dental, prevención de caries, hipersensibilidad dentaria, caries incipientes y profundas, abscesos, fracturas coronarias de esmalte y dentina, tratamientos de conductos o canales, entre otros.

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