martes, 1 de enero de 2008

Qué propicia el mal aliento

Una cuestión bucal

Cuando la halitosis tiene su origen en la cavidad bucal las causas pueden ser diversas: presencia de caries, afecciones periodentales, sangrado o una inadecuada posición de los dientes que impide la correcta higiene bucal dejando residuos de alimentos en la boca.
Otra causa del mal aliento lo constituye la disminución de saliva en la boca que se conoce como boca seca.
Ésta puede obedecer a factores como edad, estrés o ronquidos al dormir.
Un dato interesante es que algunas dietas bajas en carbohidratos ocasionan una condición llamada "el olor del hambre", que es el resultado de la ketosis o uso incompleto de las grasas del cuerpo.
Como señala el doctor Pizarro, en ocasiones la halitosis puede volverse un problema crónico, y mientras antes se evalúe al paciente, mejor.




¿Qué propicia el mal olor?
Como se indicó anteriormente, las bacterias son la causa más frecuente del mal aliento; éstas conforman lo que se conoce como placa dental.
Las bacterias se reproducen a una velocidad formidable; y si al hábitat ideal que encuentran en nuestra boca se suman restos de comida aquí y allá, la reproducción bacteriana será muchísimo mayor.
Además de los peligrosos ácidos que propician las caries, las bacterias liberan compuestos volátiles de azufre que despiden un mal olor. Es una característica propia de estos microorganismos que sólo se revierte cuando los eliminamos de nuestra boca. Precisamente con esta finalidad han sido creado un sinnúmero de artificios. Algunos como las gomas de mascar o caramelos de menta sólo se limitan a enmascarar el olor. Otros, en cambio, como los enjuagues antibacteriales, la pasta dental o los limpiadores linguales eliminan a estos gérmenes pero su acción es sólo temporal, señala el doctor Pizarro.

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