martes, 1 de enero de 2008

Prevenga las molestas alergias

Casi todo las produce: la contaminación, los malos hábitos de alimentación y la carga emocional, especialmente, el estrés. Incide la parte genética y hereditaria y además, hay unos protagonistas "invisibles", llamados ácaros, que han convertido las alergias en un serio problema de salud pública.

La intimidad de las familias ha sido invadida por estos bichos. Se apoderan de colchones, almohadas, cortinas, bibliotecas, clóset y salas, en donde se incuban y viven como en un hotel cinco estrellas. Esto aumenta la posibilidad de inhalación de su materia fecal, el mayor factor de riesgo de la alergia.

Los ácaros son seres microscópicos que habitualmente no alcanzan ni un milímetro de tamaño y que no son invisibles para el ojo humano. Se alimentan de parte de la dieta que ingerimos como galletas, pan y dulces, y de epitelios (piel) que eliminamos a diario. Además, se transportan a través del aire, en la ropa y los elementos domésticos.

La alergia es una reacción anormal, exagerada, a sustancias habitualmente inocuas o que no son nocivas para el resto de la gente. También se dan casos de sinusitis, dermatitis, urticaria, dermatitis atópica y conjuntivitis, en los que influye el factor ambiental.

Para su manejo, se recomienda una triada: fármacos, inmunoterapia (vacunas) y control ambiental.

Los medicamentos incluyen antihistamínicos, corticoides tomados e inhalados y una nueva familia llamada antileucotrienos,

En materia de vacunas las hay orales (antes eran subcutáneas): se colocan dos gotas debajo de la lengua, tres veces por semana, durante un largo periodo de tiempo y se obtienen resultados positivos.

Lo importante es prevenir: en las familias en las que no se presentan cuadros alérgicos, educándose sobre el tema y tomando medidas adecuadas. En los hogares en donde hay al menos una persona con alergia, es clave el control de los factores de riesgo y la visita oportuna al médico. Una de cada cuatro personas sufre de alergias.

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