miércoles, 19 de diciembre de 2007

Cómo orientar las plantas en el jardín

Cuando se determina la organización de un jardín o de una pequeña parcela hay que tener en cuenta no sólo aspectos ornamentales, sino también cuál será la ubicación idónea de cada planta, algo que vendrá determinado por varios factores: clima, humedad, tipo de suelo, luminosidad, entre otros, y cómo no la orientación también será importante.
Esto es así porque tal y como hay especies que se ajustan mejor a un tipo de suelo que a otro, existen plantas que vegetan mejor con una orientación que con otra.

De esta manera podemos apuntar algunas cuestiones en relación a los puntos cardinales:

- norte: las plantas cultivadas orientadas a este punto cardenal han de ser muy resistentes para soportar cualquier inclemencia meteorológica, ya que funcionarán como barrera para el resto de sus compañeras. Un ejemplo: el Romero.

- este: lo más apropiado será plantar ejemplares que tengan cierta capacidad para ahuyentar plagas y enfermedades. Un ejemplo: la Caléndula.

- sur: las especies que se planten deberán ser capaces de aportar calor al resto del conjunto. La Salvia puede realizar esta labor.

- oeste: la elección está clara, colocar plantas que adquieran un brillo especial cuando se produzca la puesta de sol. Un ejemplo: el Clavel.

Sabido esto, queda claro que la orientación será un factor más que guiará la ordenación de todo jardín.

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