miércoles, 13 de febrero de 2008

Casas-Cuevas de Granada (el turismo rural alternativo)

En Huéscar (Granada) es otro de esos sitios donde podemos localizar tan singulares alojamientos rurales. Si bien ahora son solo cuatro las cuevas disponibles, lo cierto es que su dueño, Tomás, nos asegura que ya están trabajando para rehabilitar otras doce.

Creadas a pico por sus ancestrales moradores, nos ofrecen el confort y la quietud de su interior, así como la historia, las costumbres y los hermosos paisajes de los pueblos que las rodean. Siendo el hábitat bioclimático más antiguo del mundo, mantienen una temperatura constante a lo largo del año. El visitante siempre se asombra ante este rico mundo subterráneo, convirtiéndose la experiencia de habitar en ellas en algo verdaderamente único.

Hoy, perfectamente restauradas, representan una de las alternativas más peculiares del turismo rural, lo que se ha dado en llamar el trogloturismo.

Para los amantes del turismo rural es esta una experiencia que no debemos pasar por alto.

Además, podemos aprovechar nuestro viaje a la zona para realizar distintas actividades:

Aquellos a los que atrae la pesca no deben dejar de acercarse al Pantano de San Clemente, donde podrán practicar este paciente deporte. Para los que son todavía nóveles, no hay problema, podrán alquilar allí mismo la caña.

Para los que gustan de visitar lugares con encanto, resulta de especial interés una visita al pueblo de Castril, donde podremos admirar su Castillo sobre una impresionante peña natural, “la Peña”, declarado “Monumento Natural” en 2002. A sus pies, el río Castril, que abre paso al parque natural de la Sierra de Castril. Los paisajes son fabulosos. Como veréis, no tiene desperdicio.

Huéscar se nos presenta como una tierra de contrastes y con una gran diversidad de paisajes de singular belleza, en los que se produce un choque total, entre la elevada y verde orografía de montaña y las altiplanicies fundamentalmente áridas, casi desérticas de algunos lugares, presentando un paisaje casi lunar. Zona natural formada por un conjunto de serranías donde destaca majestuosa “la Sagra”. Sus 2.383 metros la sitúan como el pico más elevado de todas las subbéticas, impresionando su imagen imponente sobre los valles adyacentes.

Por cierto, Huéscar es un lugar ideal para el cañeteo y el tapeo.

Podéis visitar el yacimiento “El Castellón alto de Galera” con las sepulturas de tribus milenarias (más de 3.000 años). En Semana Santa, la Romería de las Santas, que protagoniza singulares “desavenencias” entre pueblos vecinos.

Y si llegáis de lejos podéis acercaros hasta Granada, La Alhambra bien merece una visita, aunque llegar hasta allí nos lleve cerca de una hora y media en coche.

De obligada visita es el Manantial de Fuencaliente. En todo es singular y único. Su compuerta, que da lugar a un pequeño salto de agua, crea un enigma al visitante. ¿De dónde proviene el líquido que llena el recinto? En el fondo engravillado de este estanque está el nacimiento natural a que nos referimos, y que renueva continuamente, sin depuradora ni filtro alguno, el agua. Sale a la luz con temperatura constante todo el año de 21 ºC lo que les otorga ciertas características termales, como ocurre cuando las aguas han circulado a la profundidad suficiente para adquirir la calidez de las rocas y materiales que allí existen, produciendo algún que otro agradable escalofrío en verano y calor en invierno.

Allí encontraremos el Molino de Fuencaliente, un restaurante donde debéis probar los bocados más típicos de la zona. El cordero segureño, (raza autóctona), El choto al ajillo, La perdiz en escabeche, El lomo en orza , Chorizo, Morcilla, Butifarra, (embutidos), Migas, Ajo colorao, Frita de calabaza, Puchero, El Relleno. Muy Típico de Huéscar, está compuesto de magro de cerdo, panceta salada, paletilla seca, pollo, pavo, conejo, azafrán, pimienta, clavo, canela, molla de pan reposado, sal, huevos en abundancia, zumo de limón y ajo.

Espero que lo disfrutéis.

Design konnio.com