miércoles, 13 de febrero de 2008

Turismo rural en Valle de Salazar

El Valle de Salazar se sitúa en la parte oriental del Pirineo navarro, siendo vecino del valle de Roncal con el que limita por el Este. Este valle se caracteriza por poseer un clima más húmedo que su vecino por la mayor influencia del mar, lo que da lugar a una vegetación frondosa compuesta fundamentalmente de hayas, que generan unos paisajes idílicos.
El valle está drenado por el truchero río Salazar en torno al cual, se sitúan un conjunto de pequeñas poblaciones con casas de piedra y madera y tejados de teja plana que conservan el encanto de los típicos pueblos de alta montaña. Entrando por el sur el primer pueblo del valle es Uscarrés que conserva una iglesia románica con retablo barroco y un palacio civil. Remontando el curso del río Salazar llegamos hasta Gallués y hasta Izal que conserva un palacio, la iglesia de estilo gótico y el único hórreo del valle. De Güesa sale una carretera que enlaza, por Igal, con el valle de Roncal. Atravesando otras hermosas poblaciones como Sarriés o Esparza, llegamos hasta Ezcároz, sede de la Junta General del Valle de Salazar y por tanto capital del mismo. En la última parte del valle se encuentra la localidad más poblada y conocida de Salazar, Ochagavia. Esta localidad se incendió durante la guerra contra la Convención francesa en 1.794, pero conserva en buenas condiciones su iglesia de San Juan Evangelista, seis puentes de piedra y el Santuario de Santa María de Muskilda. Es una de las localidades más bellas de todo el valle en la que se le da gran importancia a mantener el aspecto tradicional de sus construcciones de madera, piedra y teja plana. Muchos son los espacios naturales que en este valle se pueden visitar pero, de todos ellos, destaca en la parte norte, la conocida Selva de Irati. Este bosque con 17.000 ha. compuesto principalmente por hayas y abetos, constituye el mayor bosque de Europa y es uno de los lugares más atractivos para el visitante.
El embalse de Irabia, en medio del bosque, es un bellísimo lago en el que se refleja el frondoso laberinto que forman los troncos y ramajes de los árboles. Allí conviven ciervos, corzos, sarrios,urogallos, quebrantahuesos etc... Los excursionistas pueden seguir una pista que llega hasta la unión de los ríos Urbeltza y Urtxuria y visitar la ermita de la Virgen de las Nieves. En la parte más alpina y agreste de Salazar, se alza el pico Orhi que rebasa los 2.000 metros de altura convirtiéndose en el techo del valle. El último pueblo del valle antes de llegar a este pico es Izalzu, donde se encuentra la estación de esquí de fondo Abodi. Al sur del valle merece la pena hacer una parada en el mirador de la Foz de Arbaiun, tallada por el río Salazar a lo largo de 6 kms y también en la Foz de Lumbier. También es muy recomendable realizar el tramo del Camino de Santiago que atraviesa esta parte del Pirineo Navarro.
Este recorrido parte de la localidad de Valcarlos,al noroeste del valle de Salazar, y nos llevará hasta Orreaga/Roncesvalles, centro religioso que posee una gran riqueza artística, donde destaca la iglesia colegial de Santa María, la Cruz de los Peregrinos y todo el conjunto monumental.
En casi todos los pueblos que se atraviesan por este tramo del camino encontraremos muestras interesantes tanto de arquitectura civil como religiosa y por supuesto disfrutaremos de la naturaleza al máximo.

Otros deportes que aquí se pueden practicar aparte del excursionismo ya sea a pie, en bicicleta o a caballo son, la caza y la pesca, el piragüismo, el alpinismo, los deportes de aventura como el descenso de barrancos o el puenting, el esquí de fondo, los paseos con raquetas de nieve y todas aquellas actividades relacionadas con el aire libre que puedas imaginar. Los recorridos naturales y culturales existentes por todo el valle nos permitirán conocer cada rincón y disfrutar al máximo de nuestra escapada a Navarra. También es amplia la oferta de alojamientos existente en la comarca donde puedes encontrar hoteles rurales, casas de agroturismo, campings, restaurantes, empresas deportivas etc... Las tradiciones del valle están marcadas por la ganadería y por la explotación forestal. Celebraciones en torno a la trashumancia de los ganados hacia los pastos de invierno de las Bardenas y al transporte de la madera por los ríos por medio de almadías son las más destacadas. Todavía se conservan también algunas manufacturas artesanales como la cucharería de boj, la forja y las herradas. La gastronomía una vez más, está relacionada con la naturaleza salvaje de las zonas pirenaicas: pochas, trucha con jamón, quesos de oveja, carnes de caza mayor, hortalizas y todo ello regado por los buenos vinos de Navarra.

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