miércoles, 13 de febrero de 2008

Turismo rural en Pazo de Oca

Situado a unos 14 kilómetros de A Estrada aparece el Pazo de Oca, rodeado de verdor, de suave paisaje, de tipismo galaico a su lado, con verdes edificaciones que le sirven de centinelas. Es claramente la verdadera joya estradense y uno de los pazos mejor conservados y más representativos de un estilo y de una época en Galicia, sino el que más.

‘Al llegar a la Plaza de Oca quedamos sorprendidos por su pétrea imagen: a nuestra derecha, alzada, la representación del poder temporal y la gran fachada con su torre almeada, símbolo de fortaleza y nobleza y allí enfrente la capilla de cruz griega con un balcón en su fachada principal, con pétreas imágenes y escudos en sus laterales, cada uno con sus pasadizos y hermosos balaústres de piedra. Hermosa capilla bajo la advocación de San Antonio que nos ofrece una preciosa imagen tallada por Gambino como figura principal del retablo del altar mayor.

La parte frontal del pazo, formada por dos plantas con amplias ventanas y portalón nos llevan al patio interior adornado por un cuidado jardín presidido por hermosa fuente de piedra. Desde allí podemos acceder a su interior o recorrer sus jardines que lo hicieron acreedor de la designación de ‘Versalles gallego’, sin que sea necesario someterlo a comparaciones ya que posee su propia hermosura admirable y grandiosa.

Su amplio estanque dividido transversalmente por un pasadizo de bien labrada piedra, su pétrea barca que navega plácidamente por aguas de bonanza cada uno con su centinela estático y perenne. Sus paseos de arbustos de boj centenarios a los dos lados del estanque adornado con una terraza mirador y una glorieta cenador.

La joya de sus jardines llenos de encanto con abundantes camelias y árboles de las más diversas variedades, el amplio paseo de los tilos con contrapunto de la piedra que surge a cada paso componiendo un paisaje virgiliano.

El sol poniente reflejándose en su hermosa galería y reverberando en las aguas del estanque
hace cierto el dicho popular:

Cando no Palacio d’Oca
Á tardiña o sol fachea
Parece un navío d’ouro
Calá non lonxe fondea.

El edificio se compone de planta baja con seis huecos cuadrados de luz y una puerta central. La planta alta tiene siete ventanas al frente, dos de ellas con balcón y una balconada central sobre un portón principal de entrada. La torre de homenaje situada al noroeste, tiene cinco huecos hacia la llamada Plaza de Oca y en la parte posterior se ofrece un porche en la planta baja desde donde arranca la escalera principal, en la planta alta una larga galería que antes fue solario con hermoso balaustre de piedra. Amplias habitaciones interiores distribuidas al este y oeste de la planta con una salida hacia la capilla y otra hacia los jardines, además de acceso a la cocina digna de visitarse por su amplitud y construcción, típica ‘lareira’ y vertedero y una monumental chimenea.

Desde la planta alta se tiene acceso a la capilla por un pasadizo elevado adornado por una hermosa balconada que se extiende también a la orilla este, formando una bella perspectiva poco conocida. Es de cruz griega con una hermosa imagen de San Antonio de Papua obra del gran artista Gambino. Tiene un balcón encima de la puerta principal con sendos escudos a cada lado. Los retablos están profusamente adornados con figuras del mismo José Gambino.

Según Pedro López, un informe de Chamoso Lamas, dice que la casa-fuerte de Oca se empezó a construir a mediados del siglo XV reinando en Castilla D. Juan II, por D. Álvaro de Oca y su esposa Dª. Constanza de Rivadeneira. La edificación fue ampliada en épocas posteriores, notándose aún restos renacentistas.

La casa: ‘En el último tercio del siglo XV la casa-fuerte perteneció a D. Soro de Oca y aprovechando sus restos (y tal vez otros más antiguos) se levantó el pazo actual al final del siglo XVII y principios del XVIII. En virtud de estas reformas la antigua fortaleza medieval se encuentra convertida en una de las residencias señoriales más hermosas de Galicia, seguramente la más conocida y visitada.

La parte más antigua formada por las dos extensas alas o crujías, en ángulo recto, que forman el cuerpo principal del edificio señorial, y la torre que se levanta al extremo de una de las alas, fueron reedificadas en 1733 por D. Andrés Gayoso Ozores y Sotomayor y su esposa Dª. Constancia Arias de Ulloa Lemos Ozores y Acuña, deteniéndose las obras en 1746.

En relación al afán de monumentalidad del Pazo Otero Pedraio dice ‘Oca de tenerse cumplido la voluntad del fundador, sería grande como un San Marcos de León’, al final de la fachada de los jardines una mano pintada y la orden ‘Prosígase 1746’ señalando aquella aspiración. (La mano está esculpida en relieve y el índice señala el final de la pared que se ve no fue acabada sino dejando piedras salientes para poder seguir la trabazón de la misma).

La torre es de planta cuadrada y de aspecto medieval, muy modificada, con una escalera de piedra que sube por los gruesos muros hasta una segunda planta, desde donde por fuera, el aire, asciende hasta las almeas que la coronan. Una gran cornisa apoyada en grandes ménsulas, bordea el cuadrado superior bajo las almeas, y está esculpido un escudo con las armas de sus constructores.

El conjunto fue completado por D. Fernando de Gayoso Ozores de Sotomayor, quien construyó, galería, dormitorios, cocina, la capilla con sus imágenes y retablos y el trazado de los interesantes jardines. En estas obras gastó más de 16.000 ducados según consta en su testamento.

La extensa fachada del pazo, con la torre maciza y de aspecto militar y la airosa capilla unida al Pazo por un arquitectónico pasadizo de espléndido balaustre, forma una magnífica plaza, un recinto cerrado enfrente con construcciones aldeanas de una belleza urbanística y que hoy están siendo recuperadas para formar el primer proyecto de aldea de turismo rural de Galicia.

La parte posterior ofrece una hermosa galería de columnas dóricas sobre un pórtico de arcos semicirculares. En 1930 se transportó al Pazo la portada que daba acceso a la finca del siglo XVIII en la casa fuerte o torres de Cillobre situada en la parroquia de Santa María de Torres, Laracha-A Coruña, que entró en la casa con otros bienes de la casa de Bergantiños por enlace con el linaje de las Mariñas. Lleva un hermoso escudo en las armas de Bolaño y el de las Mariñas, que es una estrella’…



La génesis del Pazo de Oca es conocida aunque con sus lagunas, un trabajo publicado por Pedro López ‘Historia del Pazo de Oca’, Boletín Auriense del Museo Arqueológico Provincial de Orense, TT. XIV-XV. p. 143, acerca interesantes datos sobre la cuestión gracias a tener la oportunidad de manejar parte de textos del archivo de Oca, sobre todo ‘Apúntelos para el historial de la Casa de Camarasa’ escrito por Ignacio Fernández de Hinestrosa, Marqués de Camarasa.



El nos dice que el origen de la Casa de Oca la hace remontar algunos al tiempo del rey D. Bermuda con D. Ramón Álvarez de Oca y que se menciona también al Sr. De Oca, D. Juan Pérez de Oca que fue embajador en Aragón en tiempo del Rey D. Pedro de Castilla que tomó parte en la sangrienta lucha de la familia real.

Luego de esta conquista por el Arzobispado, la Casa Fuerte y sus posesiones pasaron a su poder hasta el año 1564 en que el Papa pasó los abadengos a Felipe II del cual los adquirió.
Doña María de Neira (señora muy principal de Santiago de Compostela, que vivía en una casa enfrente a la iglesia de Ánimas) compró los bienes del coto y jurisdicción de Oca por 195.775 maravedíes cuyo título de compra fue otorgado por el rey Felipe II en el Pardo el 15 de noviembre de 1586 incluyendo estos bienes los patronatos de San Cristóbal de Remesar y San Martín de Riobó’.

Esta señora estaba casada con el Regidor de Santiago D. Gonzalo de Luaces, y fundó un Mayorazgo a favor de su hijo Juan en 1600 en que se incluían su señorío y Casa de Oca exigiendo que llevasen las armas y apellidos, alcanzó altos mandos en la milicia y cuenta la tradición que tenía una fortaleza con mi hombres en la parroquia de Loimil (del que tomaría este nombre), fue a Flandes en 1600 con mil quinientos cincuenta soldados.

Un hijo de Don Juan, D. Gonzalo de Neira Luaces Bermúdez de Castro casado con la señora de Villar de Francos Dª. María Pardiñas no dejó descendencia pasando entonces el señorío mayorazgo y posesiones al poder de su sobrino D. Juan Gayoso y Mendoza con lo que pasan estas tierras al poder de una de las familias de más rancia nobleza de Galicia: los Gayoso.

La familia Gayoso es conocida desde el siglo XV, procediendo de la provincia de Lugo, lugar de Gayoso, ayuntamiento de Outeiro de Rei, en el siglo XVI tiene estrechos vínculos con los políticos imperiales de Carlos V y con la curia romana, su presencia en el Pazo de Oca es evidente en los escudos, que aparecen con frecuencia, con las tres truchas representativas de esta nobleza.

Del matrimonio de Juan Gayoso Noguerol Prado y Gato, alférez mayor y regidor principal de Orense, de donde era natural y caballero de Santiago con Dª. Catalina de Neira y Mendoza Bermúdez de Castro que fue Señora de Oca por fallecimiento de su hermano Gonzalo sin descendientes pasó a pertenecer como ya dijimos a los Gayoso.

D. Juan de Gayoso Neira y Mendoza nace en Orense donde ocupó altos cargos y combatió en Flandes y Portugal. Se casó varias veces, una de sus esposas fue Dª. Urraca María Ozores de Sotomayor, prima suya de la Casa de Deanes e Dª. María Ángela Reymóndez y Figueroa.
De Dª. Urraca tuvo 4 hijos y el mayor D. Andrés de Gayoso Ozores de Sotomayor, fue regidor perpetuo en Santiago y capitán y cabo del coto de Oca y Loimil.

Estuvo casado con Doña Constanza Ozores Lemos y Ulloa nacida en Lugo en 1669, de las Penas y de la Mota, heredó el título de Condesa de Amarante por ser hija de D. Sancho Arias y Doña Juana de Ozores condes de este título.

Fue este matrimonio quien inició las obras del actual Pazo de Oca en el emplazamiento que tuviera el anterior edificio.

D. Andrés y Dª. Constanza tuvieron varios hijos y Fernando heredó sus títulos entre ellos el Señorío de Oca y según el Marqués de San Miguel de las Penas, se casó con Dª. Josefa de los Cobos y Bolaño, que a su vez era tercera marquesa de Puebla de Parga, Señora de Junqueras, Cillobre, etc…dejaron ellos verdadera señal durante su señorío sobre Oca al hacer fabricar la actual capilla con sus retablos y la galería, dormitorios y cocina, trazando además hermosos jardines para admiración de los próximos hasta nuestros días.

Gastaron por aquel entonces 1600 ducados y el 7 de mayo de 1775 compraron la cárcel de Oca en Castrotión a Dª. Tomasa Espiñenta.

Dª. Constancia tuvo ocho hijos siendo el mayorazgo para D. Fernando de Gayoso Ozores de Sotomayor que nación en la fortaleza de Junqueras, cerca de Puebla del Caramiñal el 3 de octubre de 1735, estando sepultado en Valladolid, fue regidor perpetuo de Santiago y regidor y alférez mayor de Orense, VII conde de Amarante, II de San Miguel de las Penas y señor de Oca y de Teanes, se casó con Dª. María Josefa de los Cobos y Bolaño por lo que fue también III Marqués consorte de Puebla de Parga. Llevó a cabo importantes obras en Oca y la Casa de la Mota.

Tuvo dos hijos, y el llamado Francisco Javier Gayoso de los Cobos falleció sin sucesión en Santiago, es considerado como Señor de Oca aunque no cuenta en la enumeración de los títulos de la casa.

Su hermano Domingo Gayoso de los Cobos reunió los títulos y estados de Camarasa, Rivadavia y Castrojeriz…fue por eso VIII Conde de Amarante, III Marqués de San Miguel de las Penas, IV de Puebla de Parga y Señor de las Casas de Ferreira, La Mota, Algalia de Abajo de Santiago.

Tuvo pazo en Madrid, el que hoy ocupa el Gobierno Civil y dotó a la fábrica de la iglesia de Oca con media fanega de centeno de renta anual por el derecho a tener sepultura en la iglesia parroquial, en1775 ganó la sentencia a su favor en el pleito sobre la provisión del beneficio curato y parroquias de San Cristóbal de Remesar y San Martín de Riobó que desde entonces fueron siempre presentación de la Casa de Camarasa.

Tuvo dos hijos y el mayor de ellos Joaquín María Sarmiento de los Cobos heredó todos los bienes de los Camarasa de la casa que fue XII Marqués, IV de San Miguel de las Penas y V Marqués de Puebla de Parga, etc. Se casó con Dª. Josefa Manuela Tellez-Girón y Pimentel hija de los Duques de Osuna, Condes-Duques de Benavente, etc.

Se conserva un nombramiento suyo del Juez del Coto de San Esteban de Oca a favor de Domingo de Silva hecho el 14 de enero de 1804. Participó en el levantamiento contra los franceses y subvencionó al Batallón Literario que se formó en Santiago, capitaneado por el Marqués se Santa Cruz de Ribadulla. Falleció en 1849.

De los seis hijos que tuvo D. Joaquín, Francisco, Jacobo y Francisca fueron los XIII, XIV e XV Marqueses de Camarasa y esta última se casó con D. Ignacio Fernández de Hinestrosa y Ortiz de Mioño en 1876 entrando así en la casa de Oca los títulos de Marqués de Cilleruelo y Conde de Moriana del Río.

Su hijo Ignacio Fernández de Hinestrosa y Gayoso de los Cobos casado con Blanca Pérez de Guzmán fue hombre de gran cultura e ingenio y autor de varias publicaciones de carácter jurídico, llegada la República se estableció en Carresse (Francia), falleciendo en 1934.

Al no dejar descendencia pasaron los títulos, entre ellos el de Camarasa, a su sobrina Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Hinestrosa XVII Marquesa de Camarasa quien se casó en 1939 con D. Rafael de Medina y Vilallonga y su primogénito Luis de Medina Fernández de Córdoba Vilallonga y Fernández de Hinestrosa heredó el título de Marqués de Camarasa. El actual propietario es el Duque de Segorde.

La Capilla

Fue mandada edificar entre 1731 y 1752 por Dª. María Neira. La obra situada en el frente grandioso de la plaza en que se levanta el pazo en el que forma escuadra, y al que está unido por trabajada galería, es de gran tamaño casi una iglesia.

Hacia finales del siglo XVII se renovaron las obras que dieron fin a la actual capilla con sus retablos, la galería y los dormitorios y los jardines, en ellos gastaron 16.000 ducados D. Fernando hijo de D. Andrés de Gayoso y Dª. Constancia Arias Ozores Lemos y Ulloa casado con Doña María Josefa de los Cobos y Bolaño.

Los retablos fueron contratados por D. Fernando Cancela Varela y Mariño apoderado de D. Fernando Gayoso Arias Ozores López de Lemos en 1750 al maestro Luís Parcero. Según la escritura serían tres y se ajustaron en 8731 reales (6708 por el mayor y 2023 por los laterales). Las imágenes fueron contratadas aparte y se terminaron, a José Gambino se le obligó a hacer 35 figuras en 2675 reales siendo obligado a entregar las imágenes en el mes de mayo de 1751 y serían reconocidas una vez asentadas por Fr. Manuel de los Mártires, maestro de obras de Santo Domingo en Santiago y por otra persona nombrada por el Conde.

En 1714 se consiguió licencia para celebrar misa en la capilla. D. Fernando fundó una capellanía reservándose el patronato de ésta para sí y sus sucesores con fecha 14 de noviembre de 1751 y nombró capellán en la misma fecha a D. Francisco Javier Fernández, la licencia para celebrar misa a puerta abierta es de fecha del 23 de diciembre de 1975.







Los Sarcófagos


A los dos lados en cada extremo del brazo transversal de la cruz que forman la capilla existen sendas sepulturas, sarcófagos de piedra con imágenes ecuestres talladas de la misma materia.

Conozcamos su historia:

Al fallecer Esteban de Junqueras casado con Teresa Vázquez de Sotomayor es enterrado en el convento de San Antonio de aquella localidad.

En tiempos de Mendizábal fue vendido el convento y en 1880 derrumbado por sus propietarios para establecer una fábrica pero estas artísticas sepulturas fueron desmontadas y entregadas a los Marqueses de Camarasa, los restos mortales encerrados en cajas de cinc fueron sepultados en el monasterio de Santa María do Jobre de cuyo acto existe acto notarial. Más tarde los monumentos se conservaron en la casa rectoral.

El de Esteban de Junqueras tiene en su parte superior la estatua ecuestre yaciente de este caballero y todas sus armas y una inscripción con el nombre y la fecha de su muerte que dice así:

‘AQUÍ YACE ESTEBAN DE JUNQUERAS HIJO DE MARTIN RES. DE JUNQUERAS Y DE Dª. INES GOMEZ DE SOTOMAYOR QUE FALLECIÓ Á DE HEBRERO’ (sic). El otro sepulcro al lado de la epístola es el de Dª. Teresa Vázquez y de Dª Teresa de Junqueras su hija y presenta las mismas características que el anterior, mostrando la siguiente inscripción:
‘AQUÍ YACE TEREIA VAZQUEZ MUJER QUE FUE DE ESTEBAN DE JUNQUERAS Y Dª TAREIA DE JUNQUERAS HIJA DE ELLOS MUJER QUE FUE DE AIRES PARDO DDAS MARIÑAS. FALLECIERON TARESA VAZQUEZ EN EL AÑO M.D. E Dª TARESA EN EL AÑO MDXXI AÑOS’


Los jardines.



Los Jardines

Son especialmente de admirar los paseos de arbustos de boj seculares que forman largos túneles impenetrables al sol acompañando lateralmente a los estanques y por supuesto las magnolias grande floras imponentes en su porte y su belleza, una monumental ‘Clipomeria japonica’ de la variedad ‘elegans’ y un impresionante Liriodentron tulipefera…
Decía José María Moar ‘Salid al jardín contiguo al patio posterior… nadaréis literalmente en un océano de flores… allí pueden agruparse y entrelazarse el cinamomo multifloro de bíblico exquisito perfume, las palmeras, los tulipanes y heliotropos, el alcornoque y el níspero del Japón… las draceras Wellintonianas… toda una riqueza floral, toda una manda magnífica de amor’.
Y Antonio Odriozola en ‘Gran Enciclopedia Gallega’: ‘…deben distinguirse dos zonas, los jardines de parte sur del Pazo que van descendiendo suavemente hasta una salida a los campos de labranza y cuya finalidad es crear una bella perspectiva… que tiene como fondo la fachada posterior del pazo con sus arcadas bajas y la galería acristalada en el piso superior y el gran parque con acceso por un portón y fuente desde la zona anterior que se extiende paralelamente a ésta de norte a sur desde la parte situada detrás de la ábside de la capilla hasta terminar con el último de los amplios estanques’.
Luego de hacer una alabanza de la variedad de grandes árboles se refiere a dos especies de camelia de variedad ‘japónica’ muy desenvueltas y entre ellas una de la variedad ‘reticulata’ de grandes y mariposadas flores rosadas que buscando la luz solar entre las frondosas copas de sus compañeras, asciende hasta exceder el nivel de las ‘japónicas’. Con ocasión de una visita a estos jardines por miembros de la Sociedad Europea de Dendrología el expertísimo Von Velde, actual propietario de los famosos viveros de su nombre, que llevan un siglo de larga existencia, aseguró que consideraba a esta camelia ‘reticulata’ como la más antigua de Europa.

Es verdaderamente hermoso el llamado ‘paseo de los tilos’ por su anchura y longitud limitada por frondosos tilos y terminado por una muy trabajada reja de hierro, terminada por una corona y las letras S.M.P. (San Miguel de las Penas).








El misterio de Oca...


Con este título escribió un artículo en el Diario de Pontevedra (8 de septiembre de 1984) José Figueiras Baltar vecino de Riobó.

‘Recuérdanos el día 7 de agosto del año 1934 cuando la tragedia ensombreció el hermoso paisaje del Pazo hasta con una muerte.

Se celebraba en Santiago un Congreso Nacional de las Ciencias y ese día por la mañana los congresistas se acercaron al Pazo de Oca para admirar su hermosura, el Coro Airitos del Ulla que dirigía José Figueiras ponía la nota de color, de cantos, de gaitas… de fiesta. Recorridos con la correspondiente admiración de visitantes nacionales y extranjeros los jardines, paseo de los tilos, fuentes, estanques, piedras hechas arte en forma de escudos, capilla, chimeneas, dirigiéndose a las habitaciones y sala central para recorrerlas y tomar un vino…

Allí sucedió la catástrofe, unas vigas cedieron y la mayoría cayeron unos por encima de los otros a la planta baja, se salvaron algunos que estaban en un largo balcón (las malas lenguas dicen que eran los que ya les hiciera efecto el vino y salieran al balcón para aliviar, si así fuese sería cosa de tener en cuenta que en ocasiones el alcohol también es bueno, algún, agarrado como pudo llegó a subirse a una ventana que da al norte de la torre del Pazo y desde allí se colgó para fuera aprovechando poner un pie en la corona de un escudo que estaba en la pared, para saltar al suelo… aún hoy puede verse que al escudo le falta un trozo de remate de la corona que rompió con el peso del desesperado personaje.

Mientras en el salón central todos eran lamentos y desesperación… una congresista murió y otros más resultaron heridos entre ellos con las piernas rotas el cura de la parroquia.

Enseguida y como se pudo fueron llevados los heridos a las clínicas santiaguesas, así terminó un día de luto cuando debía ser de alegría.

El Coro Airitos del Ulla cantaba un fado ‘Blanquita’ la petición de unos congresistas de la nación vecina, Portugal, cuando un estallido seco, tremendo, estremecedor resonaba en todo el Pazo, de la alegría de escuchar el coro se pasó sin transición al silencio, y dolor’.








A RAPA DAS BESTAS



A rapa das Bestas


A rapa das Bestas


A rapa das Bestas

El origen de la Fiesta de la Rapa está en el hecho de una terrible peste que devastó la comarca y que los estudiosos fechan en 1567. En esta situación, dos hermanas ofrecieron a San Lorenzo, patrón del pueblo y santo de gran devoción en los alrededores, como lo ejemplifica el hermosísimo monasterio románico de San Lorenzo de Carboeiro, o la iglesia de San Lorenzo en Ouzande, dos bestias de su propiedad para defenderlas de la peste, como así sucedió.

Pasa la peste, las dos hermanas cumplieron su promesa, donándoles al párroco las bestias que con el paso del tiempo se fueron multiplicando en los montes de los alrededores, sin llegar nunca a perder su primitiva relación de pertenencia al santo patrón. Un siglo después empiezan a aparecer ya los primeros datos de los beneficios que producen las bestias, y ya a principios del siglo XVIII se tienen noticias de la primera celebración festiva de la baja de las bestias del monte, su posterior rapa y el marcado de los potros nuevos, en la que abundante vino refrescaba a los participantes.

En la actualidad son más de 600 caballos, divididos en 14 manadas, que viven en libertad en una extensión de más de 200 km2 de monte en el que se pueden observar como luchan por su territorio, como amamantan a sus potros, como el garañón protege a todas las bestias de su manada, además de la mezcla del distinto colorido de la pelamen que se junta con el atractivo de la vegetación, las veredas, los montes escarpados, los ríos, praderas, fuentes, flores, ermitas, loberas, dólmenes, petroglifos, puentes romanas, molinos en un espacio en el que se da una simbiosis perfecta entre la obra tradicional del hombre y una naturaleza casi en estado salvaje.

Sabucedo es un pueblo al lado de los caballos, no solo en la Rapa, sino durante todo el año, viejos y jóvenes, hombres y mujeres visitan las bestias en el monte para ver los nuevos nacimientos, enterrar las devoradas por el lobo, cuidar si hay alguna enferma y sobre todo para olvidarse de los problemas de la vida cotidiana.
El acto de la Rapa es asimismo segundo el estudioso Manuel Cabada, una suerte de rito iniciativo. El niño se inicia simbólicamente a la juventud al agarrar por primera vez un potro guiado y dirigido por los ya veteranos.

Es asimismo un acto de afirmación cultural del pueblo de Sabucedo que a pesar de compartir con los visitantes determinados aspectos de la organización de la Fiesta, tal como la búsqueda de las bestias por el monte, son los únicos que pueden ser ‘aloitadores’, trabajo para el que se necesita una sabiduría adquirida desde la cuna en la propia aldea.

Los aloitadores solo con la ayuda de su habilidad y de la fuerza de sus brazos mantienen una lucha noble y singular con el caballo para que pueda ser rapado. Su patrón, San Lorenzo, los protege para que no sean heridos mientras rapan a sus bestias.
‘su valor sólo era comparable al de los aloitadores de Sabucedo’.
Camilo José Cela – “Mazurca para dos muertos”

Fiesta de Interés Turístico Nacional desde el año 1963, y declarada fiesta de Interés Turístico Internacional este año, De este modo se une al elenco de fiestas de esta categoría en Galicia que son: la Romería Vikinga de Catoira, el Santiago Apostol de Santiago de Compostela y el Festival Celta de Ortigueira.

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